En el momento en el que se realiza una prueba para
delimitar el desarrollo de las inteligencias múltiples con las que contamos, se
nos muestran cuales son nuestros puntos fuertes y en cuáles podríamos trabajar
para fortalecerlas. Aunque cabe aclarar, que no todos tenemos las mismas
cualidades intrínsecas, ya que hay personas que cuentan con alguna destreza más
desarrollada que otras por diversos factores, tales como la temprana
estimulación en algún área, el tiempo que se le ha dedicado a alguna
disciplina, el ambiente en el que se desenvuelve el individuo, hasta la
alimentación puede fungir como una variable para una mayor o menor habilidad de
las que hablan las inteligencias múltiples.
Es importante, para mí, mencionar que las habilidades
no definen por completo si uno puede o no dedicarse a alguna ciencia o arte en
particular. Mucho tiene que ver la disciplina con la que uno trabaja en algún
rubro en el que quiera desarrollarse, ya se profesionalmente o por mero gusto. El
ejemplo más próximo con el que cuento, soy yo mismo. Yo no era muy bueno con
las ciencias exactas (álgebra, cálculo, geometría analítica, química) antes de
ingresar a mi primera licenciatura. Sin embargo, el gusto por el campo en el
que me introduje, fui desarrollando habilidades en dichas ciencias, poco
importando que mi inteligencia lógica-matemática no era la más elevada en mi
caso. El talento importa, pero la disciplina importa más.
Me gustaría hablarles a mis compañeros, y con esto
concluir, que es completamente normal tener una inteligencia más desarrollada
que otras y está bien, no tenemos que dominar al 100% todas ellas. Hemos sido
educados en programas de desarrollo de competencias dentro de nuestro sistema
educativo, que no está mal, pero no se nos ha enseñado cuando detener esta
competitividad, que en algunos casos llega a causar serios problemas inter e intrapersonales,
al grado de que no podemos entablar relaciones amorosas o incluso de amistad,
porque somos demasiado competitivos en todo. Yo me he dado cuenta de eso a la
mala, afortunadamente pedí ayuda personal y todos los días intento ser mejor y
no dejar que la competencia me aleje de mis seres queridos, o de mi mismo.
Hola, me perece perfecto el analizáis que le brindas a la reflexión al momento de tratar de explicar porque somos mejores en unas inteligencias que en otras.
ResponderBorrarComo bien dices, es muy normal no tener la mayoría de inteligencias desarrolladas, puesto a que todos somos competentes en algo.
Saludos!
Hola, me parece de suma importancia que resaltes que el no tener desarrolladas al 100 todas las habilidades nos hace ser únicos y es de lo mas normal, que buen análisis.
ResponderBorrarClaramente podemos desallorar las habilidades dependiendo el lugar donde nos desenvolvemos día a día.